El ex presidente de Perú, Alan García, murió la mañana de este miércoles, luego que a primera hora de la mañana intentó suicidarse para evitar una orden de aprehensión en su contra por ser acusado de vínculos con la constructora brasileña Odebretch. El ex mandatario fue internado de emergencia en un hospital en estado crítico, luego que fue hallado por  Agentes de la División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad que darían cumplimiento a la orden de arresto que pesaba sobre él.

“Esta mañana ha sucedido este lamentable accidente: el presidente tomó la decisión de dispararse. La situación es delicada, en este momento está siendo operado”, dijo su abogado Erasmo Reyna frente a la zona de urgencias del Hospital de Emergencias Casimiro Ulloa, en la capital peruana en un reporte preliminar.

Minutos después, la ministro de Salud peruana, Zulema Tomás detalló que el ex mandatario enfrentó tres paros cardiorrespiratorios, tras su ingreso al quirófano a las a las 6:45 de la mañana con diagnóstico de impacto de bala de entrada y salida en la cabeza. “El paciente se encuentra en la sala de operaciones desde las 7:10. Su estado de salud es delicado y con pronóstico reservado”, advirtió. Sin embargo, hacia las 10:00 horas tiempo de México, se confirmó su muerte.

García, de 69 años de edad, fue operado de emergencia por la herida que provocó el impacto en su cabeza.

El ex mandatario era investigado por haber recibido dinero por parte de la constructora brasileña para recibir contratos para construir la Línea 1 del Metro de Lima.

La orden de detención preliminar por diez días fue emitida por un juez a petición de los fiscales del Equipo Especial Lava Jato e involucraba también a su círculo más cercano: el exministro de Transportes, Enrique Cornejo, quien fue detenido también por la mañana el ex secretario de la Presidencia y ministro de la Producción al final de su segundo mandato, Luis Nava; y Miguel Atala Herrera, ex vicepresidente de la empresa estatal Petro Perú, quien presuntamente recibió sobornos por 1.3 millones de dólares en una cuenta en la Banca D’Andorra.

También serían detenidos los hijos de Nava y de Atala, vinculados también con la recepción de dinero por parte de Odebrecht.

García estuvo al frente del Ejecutivo peruano en dos mandatos: de 1985 a 1990 y de 2006 a 2011 era investigado desde noviembre por los delitos de corrupción, lavado de activos y tráfico de influencias por el tren de Lima y por posibles aportaciones irregulares para su campaña electoral.

El pasado 17 de noviembre un juez decretó que García no podría salir del país, pese a que éste había solicitado asilo en Uruguay y se refugió en la casa del embajador de ese país en Lima. Sin embargo, su solicitud fue declinada.