El expresidente de Guatemala Álvaro Colom fue arrestado al ser acusado de participar en un caso de corrupción conocido como Transurbano, la cual investiga la malversación de fondos en la red de transporte urbano, implementada durante el Gobierno de la Unidad Nacional de la Esperanza, bajo su mandato, entre 2008 y 2012.
Entre otras anomalías denunciadas por la Fiscalía, se señalan adjudicaciones millonarias en dólares para compra de autobuses, subsidio en combustibles para mantener tarifas asequibles a la población o el transporte gratuito para las personas de la tercera edad que nunca se cumplieron y sobre las que las entidades de control, como la Contraloría General de Cuentas, jamás investigaron, pese a las denuncias reiteradas.
Por ello, el Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) realizaron una decena de allanamientos en los que buscan capturar a varias personas, entre ellas miembros del Gabinete de gobierno del exmandatario.
Irónicamente, Colom viajaría esta semana en Honduras como representante especial de la OEA para dirigir la mesa de trabajo entre el gobierno de aquel país y la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en dicho país (MACCIH).