Al menos 40 personas murieron luego que un avión comercial se estrellara en un barrio de la ciudad de Karachi, al sur de Pakistán a consecuencia de un problema técnico, de acuerdo con los primeros reportes.

El avión es accidentado es un Airbus A320 de la aerolínea Pakistán International Airlines (PIA), que realizaba el vuelo PK8303 con 98 personas a bordo, 91 pasajeros y siete tripulantes. El aparato estaba a punto de aterrizar cuando se estrelló entre las casas, provocando una explosión y nubes de humo negro.

Al lugar acudieron de inmediato los servicios de emergencia y algunos habitantes de la zona ayudaron a sacar a las personas de entre los escombros, mientras los bomberos intentaban extinguir las llamas. Algunos cuerpos carbonizados fueron trasladados a una ambulancia.

El avión perdió contacto con el control aéreo a las 14:37 horas de este viernes, tiempo local.

Según el presidente de la aerolínea, Arshad Malik, el vuelo provenía de Lahore. «La última vez que recibimos noticias del piloto, éste indicó que tenía un problema técnico», explicó en un video.

«Le dijimos que había dos pistas listas para el aterrizaje, pero decidió volver a acelerar ¿Por qué? Queda por determinar el problema técnico», declaró el portavoz de PIA, Abdullah Hafeez.

Según el ministro de Interior, Ijaz Ahmad Shah, el piloto había indicado que había «perdido un motor» y que luego hizo una «llamada de socorro».

Los efectos del poderoso ciclón en el este de India

Al menos 106 personas han muerto en India y Bangladesh tras el paso del ciclón Amphan, el más potente en los últimos 20 años, según reportaron las autoridades de ambos países, quienes destacaron que se logró contener el número de muertes, pues en el pasado habían dejado miles de muertos en esta región del mundo.

En la región de Bengala occidental, al este de la India, la ministra en jefe, Mamata Banerjee, precisó que hubo 80 muertos, mientras que el gobierno de Bangladesh reportó 26 decesos.

Sin embargo, los fuertes vientos, las lluvias torrenciales y la crecida de las aguas arrasaron las costas de Bengala, inundaron ciudades y pueblos, dañaron miles de casas, además arrancaron árboles, postes eléctricos y destruyeron muchos criaderos de gambas en Bangladesh, lo que  agrava la situación económica de miles de personas que se encontraban confinadas por el Covid-19.

La tormenta también envió grandes cantidades de agua salada a los cultivos de la región, los cuales tardarán dos o tres temporadas para poder recuperarse.

La oficina de las Naciones Unidas en Bangladesh estima que el ciclón afectó a 10 millones de personas y destruyó el hogar de 500 mil. En India, el primer ministro, Narendra Modi, anunció que entregaría ayudas por 120 millones de euros para las tareas de reconstrucción.

La Unión Europea también anunció una ayuda de 500 mil euros a India y 1.1 millones de euros a Bangladesh.