El saliente director de la CIA, Mike Pompeo, fue respaldado por el comité de Relaciones Exteriores del Senado de EEUU por 11 votos a 9 (todos demócratas) como Secretario de Estado, en una accidentada sesión en la que su nominación enfrentaba cierto rechazo.

Como un senador republicano estaba ausente y el reglamento exige voto presencial, fue necesario negociar con la bancada del Partido Demócrata para que uno de sus senadores se retire de la votación y permitir que la recomendación pase al plenario del Senado.

El voto final de confirmación se espera para esta misma semana y es muy probable que Pompeo logre la luz verde del pleno del Senado, donde los republicanos tienen una ajustada mayoría.

Nunca antes un candidato a la jefatura de la Secretaría de Estado del país, un cargo cuyo proceso de confirmación suele tener más consenso bipartidista que otros del gabinete, había encontrado un rechazo similar en el Congreso. Los contrarios a su nominación señalan su línea dura y en general una visión de la política exterior más agresiva que diplomática.