Luego de darse a conocer el dictamen emitido por una Corte Federal de Distrito en California a principios de año detuviera la cancelación del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), el cual llegaría a su fin en marzo de este año, siete estados buscan el apoyo de Donald Trump para abolir dicho programa.
Según medios locales, una coalición presentó una demanda contra el gobierno federal para eliminar completamente un programa que protege de la deportación y da permisos de trabajo a cientos de miles de inmigrantes que fueron traídos al país ilegalmente cuando eran niños.
La acción legal es liderada por el procurador general de Texas, Ken Paxton, y cuenta con el respaldo de los fiscales de Alabama, Arkansas, Louisiana, Nebraska, Carolina del Sur y West Virginia, informó la Procuraduría General de Texas en un comunicado.
La decisión de la corte ha obligado a la Administración del presidente Donald Trump a dejar la medida activa indefinidamente mientras que los desafíos legales siguen pendientes.
“Texas ha sostenido por años que a la rama ejecutiva federal carece de la autoridad para unilateralmente conceder a extranjeros presentes sin autorización un permiso legal y autorización para trabajar en este país”, dijo Paxton en el comunicado.
“De permanecer intacto, DACA establecerá un precedente peligroso que le concede a la rama ejecutiva una amplia autoridad para ignorar las leyes promulgadas por el Congreso y cambiar las leyes de inmigración de nuestro país para satisfacer las preferencias normativas de un presidente”, agregó el republicano.
En la demanda, los estados exigen a la Corte Federal de Distrito para el Distrito Sureño de Texas que declare a DACA como un programa ilícito y que el gobierno deje de emitir o renovar cualquier permiso de DACA en el futuro, según el documento.