Emergencia sanitaria: Suspensión de labores

48

Por:Gustavo F. Ramírez Hernández

El 30 de marzo se declaró emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor, suspensión de labores, durante un mes.

Aun así, en la mañanera se reiteró: “Que no habrá apoyo a personas ni a empresas; que las empresas paguen impuestos, que manden a casa a sus empleados y que les sigan pagando sus salarios”.

Por su parte, el canciller Ebrard “amenazó” a los empresarios que se atrevieran a despedir a trabajadores o a no pagar salarios; la amenaza abarcó desde multas hasta acciones penales.

Mientras tanto, la secretaria de Trabajo, Doctora en Derecho, declaró: “De acuerdo a la LFT – dijo – no hay fundamento legal para separar a los trabajadores o dejar de pagar salarios o realizar un pago por indemnización de un mes a salario mínimo”.

Todas estas declaraciones dejan en claro aquella frase de “al diablo las instituciones” no fue solamente un eslogan sino que es una estrategia fundamental de la 4ª T. Explico…

La LFT en su artículo 427 dice: “Son causas de suspensión temporal de las relaciones de trabajo o establecimiento…

Fracción VII. “La suspensión de labores o trabajos que declare la autoridad sanitaria competente, en los casos de contingencia sanitaria”.

El artículo 429, fracción IV dice: “La empresa estará obligada a pagar a sus trabajadores una indemnización equivalente a un día de SMG sin que exceda de un mes”.

No hay duda, las autoridades están confundidas. Aquí ha habido un juego de palabras… clarifico algunos conceptos.

Desde su origen, la LFT es protectora del trabajador. En ella se entiende que en caso de contingencia sanitaria se suspende la relación de trabajo (Art. 427, fracción VII) como recurso para que el trabajador no pierda su trabajo y cuando termine la emergencia sanitaria “se reincorpore a su trabajo”.

En caso de que la empresa opte por despedir al trabajador, la ley prevé una indemnización para el trabajador de un mes de SMG.

Luego entonces, las autoridades del gobierno federal están violando lo establecido en la LFT, ya que sí hay fundamento para suspender la relación de trabajo y sí hay fundamento para separar con indemnización a los trabajadores.

Y habrá que voltear la mirada… donde no hubo fundamento alguno, fue en los primeros cinco meses de la administración de la 4ª T para despedir – sin indemnización – a más de 120 mil trabajadores del gobierno federal. Y fue a esos trabajadores, los que sostenían el andamiaje burocrático, a los que despidieron para colocar a los correligionarios morenistas que además escudan su incompetencia e ignorancia en la prepotencia.

Entonces, ¿unos sí y otros no?

Basta de forzar los criterios que rebasan las leyes, en este caso, las laborales.

Los empresarios están a la espera del cumplimiento cabal de la ley. Después hablamos de moral…