Elecciones y cárteles

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El caso del candidato con doble encuesta Félix Salgado Macedonio debe servir de señal de alerta: Morena está designando candidatos en función de agendas ajenas a la realidad de las plazas estatales.

Cuando menos diez plazas de gobernador que se votarán este año tienen condiciones de emergencia de seguridad: Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, San Luis Potosí, Sinaloa y Zacatecas. Y todos a nivel municipal.

La revisión de los perfiles de los candidatos que puntean en las encuestas revela compromisos políticos y de grupos, no experiencias de Estado o propuestas para la seguridad. Y en las plataformas electorales de los partidos la seguridad, los cárteles y la violencia se diluyen en demagogias baratas y vacías.

De todos los aspirantes, el guerrerense Félix Salgado Macedonio destaca por la revisión de los archivos de seguridad: la consolidación de los cárteles en Acapulco y en todo el estado de Guerrero se dio en los gobiernos del PRD, del cual Salgado fue alcalde de Acapulco en 2006-2008.

Por tanto, la parte más preocupante de su expediente –además del caso sexual en litigio– sería la evaluación de su desempeño en seguridad. Y a partir de ahí, no se conoce ninguna propuesta real para atender la problemática del narcotráfico y el crimen organizado asentado en el estado.

Los gobernadores, del partido que gane, tendrán que lidiar con el crimen organizado, la estrategia federal y sobre todo el lastre de las fuerzas locales de seguridad en sus entidades. ¿Van a cambiar las cosas, dejarán que el gobierno federal cargue con el paquete, tendrán los candidatos algunas propuestas para enfrentar la inseguridad?

Hasta ahora no se sabe. Y lo más grave es que todas las encuestas colocan la inseguridad a nivel local como el problema número uno de las entidades.

Y lo peor es que los electores de esos estados no están exigiendo propuestas.

Zona Zero

  • A pesar de los mensajes en las calles, las autoridades y la sociedad no están entendiendo que la violencia femenina es respuesta a la pasividad gubernamental, la no aplicación de las leyes y la criminalización de las exigencias. El asunto es sencillo: las mujeres protestan con agresividad porque las están asesinando, lastimando e ignorando. Partidos, gobiernos y sociedad carecen de perspectiva de género femenino y revelan un país machista.

(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.

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