Día Cero: Caro Quintero confusiones frente a ¿casualidades o causalidades?

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Caro Quintero

*Juan Manuel Aguilar Antonio

El pasado viernes la captura de Rafael Caro Quintero, el denominado “Narco de narcos”, en un operativo ejecutado por la Secretaría de la Marina de México tomó por sorpresa a todos. Múltiples discursos y argumentos se unen para que esto sea visto como un producto de la casualidad o la causalidad, una larga lista de eventos ha puesto a pensar a todos los interesados en temas de combate al crimen organizado, seguridad pública y cooperación México-Estados Unidos. Abordemos algunos de las líneas discursivas latentes en torno a este evento:

La presión de AMLO por tomar enserio el tema de la delincuencia y dejar de lado el discurso vació de “Abrazos no balazos”. Los titulares de la reunión entre el presidente López Obrador y el presidente Biden enmarcaron un discurso vinculado al tema de la migración, la relación comercial, y el combate a la inflación como políticas conjuntas, con acciones coordinadas entre los dos gobiernos. Poco, o más bien nada, se dijo del tema de seguridad.

Sin embargo, es importante, que después del distanciamiento provocado por el presidente López Obrador por el desaire de la Cumbre de las Américas, algunos medios como Los Angeles Time externaron lo frio del ambiente de la reunión y la incomodidad de López Obrador en la Oficina Oval. Por su parte, un análisis trascendental sobre la reunión fue realizada por los periodistas Ramos Alberto Garza, Alejandro Fuentes y Rodrigo Carbajal, del medio regio Código Magenta.

En su mesa de análisis semanal, los tres indicaron que los más trascendental de la reunión, precisamente fue lo que no se ve. En este espacio hemos indicado, ya en columnas pasadas, que el tema de la cooperación para el combate al crimen organizado es algo de lo que más preocupa y ha disgustado al aparato de inteligencia y seguridad nacional de los Estados Unidos. No sabemos si AMLO se reunió con personal de la DEA, el Departamento de Estados u otras agencias de seguridad nacional. Sin embargo, la captura del “narco de narcos”, hombre más buscado por la DEA y por que el se ofrecía una recompensa histórica de 20 millones de dólares, no hace creer que por primera en la historia de su gobierno, López Obrador tuvo que atender una presión, casi instrucción, real del presidente de los Estados Unidos.

Los roces con la DEA y la estrategia Kingpin ¿pragmatismo contra discurso nacionalista? Los controles a la DEA impuestos por la Secretaría de Relaciones Exteriores, el cierre de la oficina antinarcóticos y el discurso del presidente de poner fin a la estrategia Kingpin se ven cuestionados con este evento. Si bien, con un discurso nacionalista, y un poco de medidas de contención por la SRE para los agentes, esto nos demostraría el poder de influencia que aún tiene la agencia estadounidense en el marco de la relación bilateral MEX-EUA para operacionalizar una petición de atrapo a un capo, que, con el nivel de tecnología e inteligencia de la DEA, fue solicitado a la Secretaría de Marina de México. El embajador Ken Salazar, incluso confirmó el involucramiento de la DEA, lo que nos indica que sigue siendo tiene un poder de influencia importante en el país.

Por otra parte, en contra del discurso del presidente López Obrador, de que se ha puesto fin a la estrategia Kingpin, de atrapar grandes capos, y opero durante el gobierno del ex presidente Felipe Calderón, este evento nos diría lo contrario. Sobre esto Falko Ernst, el Senior Analyst de Crisis Group en México definió en su cuenta de Twitter a este evento de la siguiente manera “Un arresto en gran medida cosmético, que satisface la presión de EE. UU./DEA, indica continuidad en términos de la fallida estrategia kingpin en lugar de soluciones integrales, parece respaldar aún más las preferencias operativas del Gobierno Federal de MX que empoderan ciertos fragmentos del Cartel de Sinaloa y debilitan al de Jalisco.” En pocas palabras, un hecho que va contra el discurso del presidente en materia de seguridad.

El papel de la Marina en el operativo y la tragedia de la caída del helicóptero con un saldo de 14 elementos muertos. Es un hecho que el gobierno de México no cuenta con el aparato de inteligencia para localizar en un momento tan conciso a un objetivo como Caro Quintero en el poblado de San Simón, en Choix, Sinaloa, con la precisión que se llevó a cabo este evento. En su comunicado oficial, la SEMAR indicó que el éxito del hallazgo fue gracias a “Max” elemento canino de la Semar, entrenado para la búsqueda y rescate, que como por una casualidad del destino, encontró al “narco de narcos”. Sin embargo, la precisión del operativo parece indicar que la ubicación de Caro Quintero ya había sido detectada por la DEA hace un tiempo. Y, cuándo salió de una de las cuevas en que se oculta a realizar una llamada telefónica, fue identificado por esta agencia quién mando de inmediato a una unidad de elite para capturar el objetivo. Es conocida el expertise y buena operación de la SEMAR en este tipo de operativos, entre los que se encuentran la captura de Joaquín Guzmán Loera en 2016. Del mismo modo, a diferencia de la SEDENA, es conocida la más estrecha cooperación de esta institución con el aparato de inteligencia de los Estados Unidos.

Otro aspecto que es lamentable en el marco del evento es el fallecimiento de 14 elementos de la Marina por la caída de un helicóptero en Los Mochis. Conversando con el periodista experto en Fuerzas Armadas Jorge Medellín e intercambiando información, resalta el hecho de que, en las horas sucesivas al evento, la SEMAR no indicó o dio información si este evento estaba relacionado con el operativo de captura de Caro Quintero. Sin embargo, fue el mismo presidente López Obrador quién salió a dar la información de si habían formado parte de esta. Quizás, como una medida para dignificar la valentía de los elementos fallecidos, y poner en evidencia el alto costo que había tenido la captura del capo históricamente más perseguido por la DEA, como vendetta de la muerte de su agente Enrique “Kiki” Camarena.

Las declaraciones de que Caro Quintero ya no era un capo fuerte. En las horas consecuentes de la captura de Quintero Álvaro Delgado y Alejandro Páez, en su programa Los Periodistas entrevistaron a Mike Vigil, Exjefe de operaciones internacionales de la DEA, quién indicó que Caro Quintero ya no era un capo fuerte en el contexto del crimen organizado en México. En ese contexto, entonces ¿la DEA sólo estaría enviando un supuesto mensaje de honor de vengar y honrar a uno de sus agentes con la captura del capo?

La información fue contrastante con la participación en El Financiero Blooomberg de Eduardo Guerrero, Director de Lantia Intelligence y autor del Mapa Criminal de México, uno de los estudios más sofisticados sobre crimen organizado que se han hecho en México. Según Guerrero el Cártel de Caborca, organización delictiva que lideraba Quintero, sería una de las cedulas delictivas en ascenso más peligrosas en conjunto con el Cartel del Noroeste, Unión Tepito y la Nueva Empresa, que junto al Cartel de Sinaloa y el Cartel de Jalisco Nueva Generación, eran son las organizaciones más peligrosas del país.

Más debates y puntos discursivos, en torno a este evento están oscilando en la opinión pública nacional. Sin embargo, abordarlos todos sería parte de un estudio más extenso, el cual no tiene cabida en esta columna. Comencemos con estos, y veamos, cuántos más surgen hasta la extradición del “narco de narcos”.

*Twitter: @travelerjm