Brújula Pública: El asilo inconveniente

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En una de sus conferencias matutinas el presidente López Obrador conminó al gobierno del Reino Unido a considerar la liberación de Julian Assange, a quien la justicia de los Estados Unidos reclama por delitos informáticos. No sólo eso, sino que develó la intención del gobierno mexicano de obsequiarle asilo político.

Assange creó el portal de internet Wikileaks en donde publicó una serie de documentos confidenciales y secretos que ha recabado el Departamento de Estado norteamericano, por conducto de sus misiones diplomáticas en el mundo.

Wikileaks entregó al periódico La Jornada, casi tres mil cables sobre las políticas públicas mexicanas y la visión del gobierno norteamericano sobre dichas acciones y sus protagonistas, funcionarios del gobierno federal y personajes de la vida social y económica del país.

La información que contienen esos cables arroja luz sobre lo que Estados Unidos piensa sobre sus vecinos del sur, con una rudeza sobre la realidad de la política mexicana.

Cuando en México se divulgaron la información contenida en los cables provocó un desencuentro entre el presidente Felipe Calderón Hinojosa y el entonces embajador norteamericano, Carlos Pascual, quien tuvo que dejar la representación diplomática por presiones del gobierno mexicano.

Los cargos por los que Assange es pedido en extradición se refieren al ejercicio de los bienes jurídicos derivados del derecho a la información, y hoy el presidente mexicano abre una puerta que quizás sea incómoda para su administración.

Con la información que divulgaron los cables de la embajada norteamericana en México, se supo del desempeño y del fracaso de las políticas de seguridad de la administración del presidente Calderón, cuya información fue aprovechada por el entonces derrotado candidato López Obrador.

La intención de otorgarle asilo político al fundador de Wikileaks, se contrapone con el propósito de desaparecer el Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI) para sus funciones sean absorbidas por la Secretaría de la Función Pública (SFP), bajo el argumento de la austeridad en el ejercicio del presupuesto que también fue dado a conocer en una de sus conferencias matutinas.

El INAI es el organismo constitucional autónomo que garantiza el derecho ciudadano a la información, y su presunta desaparición, constituiría un golpe a la democracia en el país, además de que su creación, en el sexenio del presidente Vicente Fox, fue compromiso con los organismos internacionales para que nuestro país siguiera siendo sujeto de crédito.

Por otra parte, la desaparición del INAI y la absorción de sus funciones en la SFP no garantiza la transparencia, ni por extensión, el combate a la corrupción.

En contraste, no abona a los propósitos de la #4T en no mentir, no robar y no engañar, sobre todo cuando se presentan personajes con conductas de corrupción.

Hoy lo mejor que le conviene a la administración del presidente López Obrador es, desistir de la idea de otorgar asilo político a Julian Assange, cuando existen vestigios y rastros de que la corrupción contempla un tibio compromiso.

El autor es Maestro en Seguridad Nacional por la Armada de México

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