Biden, AMLO, la sombra de Trump y el domino de EE. UU.

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Si se entienden bien los mensajes reales de las estrategias de seguridad nacional, la iniciativa del encuentro digital hoy entre los presidentes de EE. UU. y México partió de Joseph Biden. Y su lógica es inocultable: la redefinición de los intereses hegemónicos de seguridad nacional de la Casa Blanca.

Las intenciones de Biden se pueden localizar en su discurso en al Conferencia de Seguridad de Munich hace diez días: EE. UU. está de regreso y su intención es retomar el liderazgo mundial en función de los “intereses nacionales” de la Casa Blanca.

En la realidad, el modelo de seguridad nacional de Biden es el mismo del de Donald Trump y de los demás presidentes desde Ronald Reagan (1981-1989); la frontera geopolítica de Washington, el dominio del dólar y lo que Trump puso en su Estrategia de Seguridad Nacional de diciembre de 2017 –que los anteriores presidentes se cuidaron de no posicionar en público, aunque siempre ha estado en el ánimo imperial de la Casa Blanca desde el Acta de Seguridad Nacional de 1947–: el american way of life o modo de vida estadunidense como prioridad estratégica de E. UU. subordinado al mundo a ese objetivo.

En este sentido, la agenda bilateral Biden-AMLO estará determinada por la imposición de los intereses de Washington y la capacidad de resistencia de Palacio Nacional. Biden ha dejado claro en sus primeros días que su regreso al poder mundial imperial será rápido: bombardeo a Siria, mensajes militaristas contra Irán, amenazas contra China y Rusia y advertencias a Corea del Norte. Los cuatro años de Trump alejaron a EE. UU. del poder en acto y Biden lo quiere ahora mismo.

Los temas centrales de Biden están ya fijados: inversión extranjera en términos del Tratado de Comercio Libre 2.0, combate efectivo de México contra el crimen organizado y formalización de la frontera México-EE. UU. como un asunto central al abrir una mesa especial en el Consejo de Seguridad de la Casa Blanca a cargo de la exembajadora Robert Jacobson, representante de Obama y Trump.

Los primeros indicios revelan que el presidente López Obrador no se va a dejar y fijará las prioridades nacionales de México.

Zona Zero

  • Hay otro mensaje nada subliminal: hasta ayer domingo la Casa Blanca preparaba su reunión con México sin tener designado a su embajador.

(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.

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