Mientras en el primer trimestre del 2017 se cometieron 125 robos a ferrocarriles en todo el país, en los últimos tres meses del año se registraron 720, un incremento de 476%. Según datos del Sistema Ferroviario Mexicano, el robo a trenes pasó de 10 casos semanales entre enero y marzo a 60 entre octubre y diciembre.

De los 720 casos que hubo a fines del 2017, el robo más frecuente fue de producto-carga (532 casos), lo que representa un crecimiento de 13 veces respecto al primer trimestre del año (41 casos).

Los estados de Veracruz, Puebla, Guanajuato y Querétaro concentran casi la mitad de los robos.

Los robos comprenden hurtos de productos o carga, así como de componentes de unidades de arrastre, cables y partes de vías o de señales.

Durante todo 2017, el Sistema Ferroviario Mexicano reportó mil 752 robos, de los cuales 824, que representan el 47 por ciento del total, se cometieron en estas cuatro entidades: Veracruz (276 robos), en Puebla (230), Guanajuato (196) y en Querétaro (122).