De acuerdo a cifras de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en el presente sexenio y hasta el 31 de mayo de 2018, han perdido la vida 181 elementos del Ejército y Fuerza Aérea en el cumplimiento de su deber.

La información pública que contiene la “Relación de personal fallecido en la aplicación de la campaña permanente contra el narcotráfico” y la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, que se encuentran en el sitio web de la Sedena, el estado con el mayor número de muertos es Tamaulipas con 49, seguido de Sinaloa con 26, Guerrero con 23, Jalisco, 20, y Michoacán con 16.

El resto de los elementos perdieron la vida en Chihuahua, Baja California, San Luis Potosí, Estado de México, Zacatecas, Durango, Oaxaca, Veracruz, Puebla, Coahuila, Nuevo León, Sonora, Colima y Guanajuato.

El año en el que se presentaron más muertes fue 2013, con 44 elementos caídos, después en 2017 murieron 39 personas; en 2014, con 32; 2015, con 31, y 2016, con 24. En diciembre de 2012 hubo 4 muertos, mientras que en los primeros cinco meses de este 2018 se han registrado 7.

La relación especifica que, de las 181 bajas castrenses, 154 pertenecían a las tropas, 25 eran oficiales y dos jefes.

De estos decesos, 96 fueron asesinados en agresiones con arma de fuego; 48 murieron en accidentes automovilísticos y 37 por otros motivos (ahogado, atropellado, caída, accidente aéreo, agresión, accidente con arma de fuego y arrastrados por la corriente de un río).

En el Reporte del Área de Operaciones contra el Narcotráfico de la Sedena señala que, en el mismo periodo ha habido mil 604 heridos: 484 fueron por arma de fuego, 966 por accidente automovilístico y 154 por otros motivos.

Entre las muertes que no están relacionadas directamente con ataques del crimen organizado, se incluye el caso de San Miguel Totolapan, Guerrero, donde ocho elementos castrenses fueron arrastrados por una avalancha de lodo y piedras en la comunidad de El Carrizal. En tres años, 18 elementos han muerto en derribo o desplome de aeronaves.

Mientras que en como parte de la campaña permanente contra el narcotráfico y la Ley de Armas de Fuego y Explosivos del primero de diciembre de 2006 al 1 de mayo de 2018, destaca el clasificado como “ataque por arma de fuego” contra 11 elementos de Fuerzas Especiales, regimiento blindado de reconocimiento, escuadrón aéreo.