Con un saldo preliminar de 38 personas muertas, 20 heridos y 1.7 millones de damnificados, el Volcán de Fuego emitió la erupción más violenta en los últimos años, de acuerdo a las autoridades de Guatemala. Entre los muertos, cuatro personas murieron en una vivienda, mientras se evacuaba un poblado cercano.

Uno de ellos era un empleado de la Coordinadora Nacional de Reducción de Desastres (Conred). Otras tres personas perecieron por graves quemaduras en la barranca Las Lajas.

Sergio García Cabañas, secretario de la Conred, ofreció una conferencia de prensa encabezada por el presidente guatemalteco, Jimmy Morales para dar más detalles sobre las afectaciones provocadas por el fenómeno. Entre los heridos hay 12 niños, cuatro de ellos con quemaduras de tercer grado, lo que obligó a las autoridades a su traslado al Hospital Roosevelt, de la capital.

García dijo que la aldea El Rodeo, en el departamento de Escuintla, prácticamente quedó enterrada por la avalancha que descendió del cono volcánico. Agregó que el panorama es “bastante delicado” porque la lava no permite la entrada de ayuda.” Hay un indeterminado número de desaparecidos y 3 mil 100 personas han sido evacuada, mientras se realizan las primeras evaluaciones de los daños”, apuntó.

Los departamentos de Escuintla, Chimaltenango y Sacatepéquez, donde se ubica el Volcán de Fuego, están en alerta roja.

Por su parte, el presidente Morales anunció que sus homólogos de México, Enrique Peña Nieto; de Honduras, Juan Orlando Hernández y de El Salvador, Salvador Sánchez, le expresaron su solidaridad y le ofrecieron ayuda.

Peña Nieto dijo en Twitter que: “a través de la Secretaría de Gobernación (Segob) y Protección Civil se ha ofrecido asistencia para enfrentar la contingencia. Explicó que la Cancillería mexicana ha activado los protocolos de atención y protección de los mexicanos en Guatemala”.

El Secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, informó en Twitter que se puso en marcha el protocolo de atención consular para mexicanos que pudieran estar cerca o se vieron afectados por la erupción del volcán.

La ceniza que lanzó el coloso alcanzó los 10 mil metros de altura sobre el nivel del mar, y según el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), esta erupción, la segunda del año del Volcán de Fuego, es la más fuerte en mucho tiempo. El aeropuerto internacional La Aurora permanecía cerrado como medida de prevención debido a que la pista se llenó de ceniza.

El ministro de Salud, Carlos Soto, aseguró que todos los hospitales están en alerta para atender a los afectados. La actividad también dejó tres tendidos eléctricos dañados y un puente, declaró el secretario de la Conred.