El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó ataques de precisión en Siria contra objetivos vinculados al programa de armas químicas de ese país impulsado por el mandatario de aquel país, Bashar al-Assad, luego del incidente con gas venenoso de la semana pasada que dejó al menos 60 personas muertas el 7 de abril en la ciudad de Douma.

“Hace poco tiempo, ordené a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos lanzar ataques de precisión contra blancos asociados con las capacidades de armas químicas del dictador sirio Bashar al-Assad”, dijo Trump en un discurso transmitido por televisión desde la Casa Blanca.

“Les ordené a las fuerzas armadas de Estados Unidos lanzar ataques de precisión contra objetivos asociados con la capacidad de armas químicas del dictador sirio de Bashar al-Assad”, sostuvo Trump desde la Sala Diplomática de la Casa Blanca.

“Estas no son las acciones de un hombre. Al contrario, son crímenes de un monstruo”, dijo Trump, refiriéndose a Assad y su papel en los ataques con armas químicas. Mientras el presidente estadounidense pronunciaba su discurso, se escucharon explosiones en Damasco, según agencias internacionales.

“El propósito de nuestras acciones esta noche es establecer un fuerte elemento de disuasión contra la producción, distribución y uso de armas químicas”, afirmó Trump.

Ante la ola de críticas, el secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, defendió la estrategia y aseguró que los ataques de su país apuntaron específicamente contra el programa de armas químicas del régimen sirio. “También seleccionamos objetivos que minimizarían los riesgos para civiles inocentes”.