Además de sus funciones naturales, los soldados del mar han sido actores preponderantes en tareas de seguridad pública; al igual que los de tierra y aire, no es su responsabilidad estar tras grupos delictivos, o bien, poniendo orden en las policías municipales y estatales del país.

La misión de la Marina Armada de México es emplear el poder naval de la Federación para la defensa exterior; sin embargo, también está la de coadyuvar a la seguridad interior, siempre en los términos que mandata la Constitución, las leyes que de ella derivan y los tratados internacionales.

Muchos se preguntan sobre las acciones que desarrolla la Armada en espacios terrestres, cuando su función es proteger mares y litorales. Aquí radica lo complejo de comprender la dimensión de las necesidades que tiene México en materia de seguridad; tantas que deben apoyarse en el nivel de profesionalización y respuesta que tienen los militares.

Las fuerzas armadas dejaron de ser el último recurso de nuestro país para enfrentar las amenazas de los criminales; desde hace años son el único recurso.

Al igual que los secretarios de la Defensa, los de Marina se han caracterizado por impulsar a esta secretaría desde una visión moderna, disciplinada, pero sobre todo acorde con lo que el país les otorga. Se han caracterizado por entender que necesita el país de los marinos militares; todos han hecho un excelente trabajo.

Vidal Soberón ha sabido fortalecer a la Secretaría de Marina y a la Armada de México desde diferentes frentes. El nivel de profesionalización en que se encuentran los soldados del mar los eleva a un estado de total confianza con la ciudadanía.

A diferencia de otros secretarios de Estado, los de Defensa y Marina, además de dirigir a sus secretarías, comandan a soldados y marinos, quienes a su vez, además de ser funcionarios públicos, son los guardianes de la nación.

El almirante secretario sabe bien que ha sido mejor enfrentar coordinadamente con los soldados de tierra y aire las tantas amenazas que tiene México, y que esta unidad que mantienen desde principio de sexenio solamente los fortalece como instituto armado.

Salvador Cienfuegos y Vidal Soberón han sabido permear al interior de sus secretarías y en el ánimo de sus comandados la máxima de que quien suma no se equivoca.

Ambos han sido los hombres leales y efectivos del presidente Peña.

Han sido leales a México.

¿Quién más ha estado dispuesto a serlo?

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@elibarrola