Jorge Nuño

Llego a mis manos una obra extraordinaria, con el título que aparece en este artículo, el autor es Arturo Ávila Anaya. Esta obra es de obligada lectura para todos los mexicanos que quieran entender sin prejuicios el papel tan trascendente que ha jugado en el pasado y juega actualmente en medio de este complejo laberinto nacional e internacional, el Ejército y Fuerza Aérea Mexicana, cuya inspiración hunde sus raíces en un pretérito lejano como fue el caso del ejército Insurgente encabezado por Hidalgo e integrado por el pueblo en armas cuya finalidad fue la emancipación, por qué ya no queríamos ser súbditos de una monarquía imperial, ni tampoco esclavos. También tiene una raíz en el Ejército Republicano del benemérito de las Américas Benito Juárez quien logra derrotar al mejor ejército del mundo e instaurar la dignidad nacional legando para los mexicanos la segunda independencia nacional. También es heredero de las más puras tradiciones del movimiento de la Revolución Mexicana impulsada por mexicanos patriotas que logran consolidar un nuevo orden constitucional en 1917.

A manera de descripción es importante revisar el excelente prólogo del General Secretario Salvador Cienfuegos Zepeda y quien más que él para pintar de cuerpo entero los orígenes y evolución del Ejército Mexicano y la Fuerza Aérea que son los pilares más sólidos, es la torre de dignidad que garantiza nuestra seguridad exterior y también la seguridad interior como pre requisitos para mantener la soberanía y una patria digna.

La obra es sencilla profusamente ilustrada, producto de un trabajo de investigación serio y un análisis objetivo, que ofrece una descripción muy clara del devenir y el futuro de estas dos instituciones.

A lo largo de cuatro capítulos la obra es descriptiva de los esfuerzos del personal militar en el pasado y en el presente, ejemplo de institucionalidad y defensa de nuestra soberanía en este turbulento siglo XXI, con sus nuevos retos y desafíos para impulsar y garantizar la estabilidad y el progreso económico de México.

Como lo indica el General Secretario en su nota introductoria, las Fuerza Armadas juegan un papel muy relevante, por lo cual se hace necesario conocer sus orígenes y su evolución a lo largo y ancho de nuestro devenir nacional, guardianes celosos y defensor de nuestra integridad, independencia y de nuestra soberanía, garantizando la seguridad interior. Hoy observamos un ejército moderno, que a más de cien años de servicio a la patria se constituye como la institución más confiable para que los mexicanos puedan dormir en paz, y puedan descansar tranquilos, por qué estas Fuerzas tienen un compromiso de lealtad absoluta con nuestro orden constitucional y las instituciones que de ellas emanan, valdría la pena difundir ampliamente esta valiosa obra producto de una investigación profunda de Arturo Ávila Anaya que con esta nueva visión nos hace voltear para entender las misiones que ha desempeñado esta instituto armado para la seguridad y soberanía de nuestra nación, y también su acción en el contexto internacional.

Leyendo el contenido se destaca de forma objetiva que el Ejército Mexicano ocupa el 34 lugar a nivel mundial, el 4to. en el continente y el 2do. a nivel regional.

La composición de sus elementos en comparación con nuestra población realmente es un ejército de paz para garantizar el apoyo a nuestras instituciones.

Nuestra Fuerza Aérea ocupa el lugar 29 a nivel mundial, el 4to. lugar en América y 3er. lugar en el continente.

El Ejército Mexicano se distingue de otros ejércitos por su vocación y celo de haber sido el primer ejército nacional que emergió con la consumación de la independencia en 1821, constituido por elementos del movimiento Insurgente. Es el segundo ejército nacional que tiene su origen en el movimiento de reforma, con fuerzas liberales y republicanas que defendieron la Constitución de 1857 y la república, que permanecería durante los gobiernos del General Porfirio Diaz hasta su disolución en 1857.

Es el tercer Ejército Nacional que tiene su origen en el movimiento de la Revolución y constituye las bases más sólidas del actual Ejército y Fuerza Aérea.

Para aquellos que no conocen, y algunos que no les interesa, vale la pena que revisen sin prejuicios ni revanchismo las fechas emblemáticas del nacimiento del Ejército Constitucionalista en aquel histórico decreto emitido por el congreso del Estado de Coahuila, siendo gobernador de esa entidad, Don Venustiano Carranza, decretó que concede facultades extraordinarias al ejecutivo de ese estado para proceder armar fuerzas para coadyuvar al sostenimiento al orden constitucional mancillado, y que posteriormente se impulsará el plan de Guadalupe.

Es interesante y muy importante esta obra por su nivel didáctico de la evolución y transformación del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana en todo el siglo pasado y más ayuda a entender mejor su organización y escasos recurso con los cuales cumple sin regateos las misiones que el mando supremo le asigna.